Comer vegano en Madrid

junio 15, 2016 Mi vida en color verde 1 Comments


Como ya he contado en otras ocasiones, llevo casi 3 años viviendo en Inglaterra y sin duda, ser vegano en tierras inglesas es muy, pero que muy fácil. En una proporción más discreta, el veganismo ha ido creciendo en España año tras año, cosa que he ido notando a medida que visitaba mi tierra, Asturias, cada pocos meses, aunque sabía que ciudades como Madrid o Barcelona eclipsarían en gran medida el resto de opciones que tenemos en España. Y así ha sido.

La semana pasada mi chica y yo aprovechamos nuestra vuelta a casa durante 3 semanas para hacer una escapada a tierras madrileñas en busca de sol, calor y comida rica. Y una vez más, Madrid no ha defraudado.

Son tantos los sitios veganos o con opciones veganas en su menú, que era absolutamente imposible conocerlos todos, así que con ayuda del Señor Google y mucha paciencia, seleccionamos los sitios que más nos apetecía visitar. No creo en el exceso de información, así que ¿por qué no compartir mis experiencias y unas cuantas fotos para saber lo que esperar de cada sitio? ¡Ahí va!. Espero que lo disfrutéis y que si algún día estáis de paso por la capital española, esta pequeña muestra os haga la toma de decisiones un poco más fácil.

Shishang
Concepción Arenal, 3
Habíamos oído hablar muy bien de este sitio, cuyo servicio estrella es el Buffet Libre por 8'95€ durante las comidas (9'95€ fines de semana y 9'50€ si queréis ir a cenar). Además del buffet, cuentan con menú diario que oscila entre los 6 y los 8 euros, aunque sinceramente, dado el precio y la variedad del buffet, no compensa. ¡Dejaros llevar! Lo más sorprendente del Shishang es su selección de carnes vegetales, que imitan pato, ternera, pollo en diferentes versiones (como pollo empanado al limón), además de gran variedad de arroces, noodles, ensaladas, sushi vegano...todo lo necesario para salir rodando. Su punto débil son los postres. La mayoría son vegetarianos, y las dos opciones que tenían veganas (eso sí, perfectamente indicadas) no estaban nada ricas. Sea como sea, teníamos hambre, nos apetecía dejarnos llevar y perder el sentido comiendo, y fue lo que hicimos. No es un sitio al que iría todas las semanas, ya que tantísima carne vegetal y salsas llenas de aceite no me sientan especialmente bien, pero sin duda merece que de cuando en cuando nos entreguemos a su buffet y perdamos el sentido.


Loving Hut
Calle de los Reyes, 11
¡Lo que nos íbamos a perder! Loving Hut es una cadena de restaurantes 100% vegetarianos conocida a nivel mundial. Nos topamos con sus locales en California el año pasado, y hace muy poco en la visita que hicimos a Brighton para el Vegfest 2016 (hablo en plural, ya que básicamente mi chica siempre está a mi lado dispuesta a entregarse a la comida rica). ¿Sinceramente? Llegamos al Loving Hut de Madrid porque otro local que estábamos buscando (Ay mi madre! en la Calle de la Palma, 41) estaba cerrado. Habíamos quedado a comer con una amiga que no sigue nuestro estilo de vida, así que habíamos oído hablar de ese local en el que tienen una buena selección de pizzas y bocadillos veganos (ya sabéis, tomad nota también). El caso es que estaba cerrado, y por proximidad Loving Hut era el sitio más cercano, así que allá fuimos. La experiencia previa que habíamos tenido en Inglaterra se resumía en: rico, caro, escaso. No estábamos especialmente emocionados. ¡Pero menudo sorpresón! Aunque tienen menú del día, nos dejamos llevar por la emoción y decidimos probar muchísimas cosas de la carta. Como entrante compartimos unas croquetas de champiñones y cebolla, unos rollitos del chef con salsa de ajo y un trozo de empanada de soja texturizada con verduras (muy rica, aunque con la masa bastante blandengue, su único fallo).


Justo después pasamos a los platos principales. Éramos 3 para comer así que compartir 3 entrantes y 3 platos principales era lo justo, ¿no?. Fue aquí donde tocamos el cielo. El arroz Delicias 7 mares está increíble. La mezcla de sabores es una gozada, especialmente por los trocitos de alga (de la que no soy especialmente fan) que camuflados entre el arroz y resto de verduras, le dan un toque a pescado digno de probar. A continuación llegaron los fideos fritos con verdura y carne vegetal. La pintaza que tienen en la foto lo dice todo. Quiero más y los quiero ahora. Como último plato (y el más decepcionante) llegaron los nuggets de "pollo". Resulta que nos esperábamos algo parecido a unos nuggets tal y como los conocemos, pero no era así. Además venían servidos con piña caliente (que todos detestábamos). Aunque estaban ricos, no fue el mayor de nuestros aciertos.


Como traca final (sí, comemos bien y en cantidad, ¿vale?) decidimos compartir un postre. Porque sí, porque estaba todo muy rico y había que probarlo todo. Mi máxima decepción fue la siguiente: punto número 1, no soy una persona de dulce. Salado forever; punto número 2: en la carta aparecía tarta de queso y tarta de zanahoria (los únicos postres por los que pierdo el sentido). Finalmente resultó que estaban agotadas y tan solo tenían esta tarta de chocolate, que si bien estaba rica, yo no pude darle más que un par de mordiscos. Pero ¡eh!, no me hagáis mucho caso, que yo no soy de postres. Una gran comida, 2 botellas de agua fría y 2 cafés con leche de avena después, pagamos un total de unos 60 euros (20 por persona), precio más que razonable para lo bien que habíamos comido y lo generosos que eran los platos (¡nada que ver con sus locales de Inglaterra!). Quedamos tan sumamente contentos que la noche posterior pedimos otros fideos chinos y el arroz a domicilio.


B13
Calle de la Ballesta, 13
Bueno, vamos a ponernos serios. El arroz, las ensaladas y las verduritas al vapor están muy bien...pero de vez en cuando nos apetece indigestarnos a base de marranadas. ¡Y estáis de suerte, porque conocemos el sitio perfecto para ello! Un par de Estrella Galicia, una tapita de humus casero, unas croquetas de setas y ajos, mini san jacobos, patatas bravas, y... ¿espera? ¿qué es eso? Sí, ahí estaba. Mirándome fijamente a los ojos. Una tortilla de patata (vegana, claro) tan grande como la rueda de un camión. Resulta que la tortilla del B13 era famosa a nivel universal y yo sin saberlo. ¡La madre que los parió! Se merece su fama y más. Lo que más me ha dolido es que yo era feliz con mi tortilla vegana. Creía que estaba riquísima y era realista. Y todo era una mentira. Pincho de tortilla para merendar, pincho de tortilla para desayunar, pincho de tortilla para llevar por favor, que lo voy a desayunar mañana en el apartamento. Así pasaron mis días. Realmente espectacular... Cierto es que una de las veces estaba bastante sosa (cosas que pasan), pero con un poco de veganesa aquello se convirtió nuevamente en un manjar recién llegado del cielo. Debéis probarlo, en serio. Os hará mejores personas.



Viva Burger
Costanilla de San Andrés, 16
Qué difícil. Era nuestro último día y había que decidir qué nos apetecía comer y lo más importante...dónde. Habíamos oído hablar muy bien de Viva Burger, pero no teníamos claro que tras las repetidas indigestiones de los últimos días, sentarnos a comer una hamburguesa fuese la más acertada de las decisiones. Pero una cosa llevo a la otra, y unas cañas y un paseo por La Latina más tarde, allí aparecimos. ¡Y menos mal que fuimos!. No es la opción más barata, pero tiene una carta muy amplia, menú diario y precios razonables. Aproximadamente el precio por hamburguesa (en carta) suma unos 13 euros y vienen acompañadas de patatas. La bebida no va incluída, así que estimad unos 15-20€ por persona si queréis comer de carta. Si vuestra opción se centra más en menú del día, por unos 12 euros podéis comer menú completo que también incluye hamburguesa (obviamente, no de las mismas dimensiones que las de la carta).


Yo opté por la Burger Chingona (con aguacate y pico de gallo) y mi chica por la Burger Queen (con queso vegano curado, tomate asado y cebolla caramelizada). Sinceramente, ambas estaban espectaculares y preparadas con muuuucho mimo. ¡Yo os recomiendo la mía! ¡Aguacate al poder! 


Heladería Giuseppe Ricci
Calle de las Huertas, 9
Después de un paseo y bajar la hamburguesa del Viva Burger, el cuerpo nos pedía algo fresco, así que inicié mi búsqueda online tratando de encontrar helados caseros veganos por el centro de Madrid. Tras un paseo no demasiado largo, llegamos a la Heladería Giuseppe Ricci. Resulta que normalmente tienen anunciados un par de helados (nata y chocolate) como helados veganos, ya que están hechos con leche de soja, pero una vez allí y hablando con ellos, nos especificaron que prácticamente el 90% de sus helados están simplemente hechos a base de fruta natural y azúcar, cero lácteos. Además, tienen opciones sin azúcar, como el helado de avellana que probamos, que estaba espectacular. Conocen su público y saben de lo que hablan, cosa que siempre es de agradecer, así que si os apetece algo fresco, pasaros por allí y no dudéis en preguntarles cuáles son sus opciones veganas. ¡Tendréis varias para elegir!


Y con esto, tristemente se acabó nuestra ruta gastronómica por Madrid. Aún tenemos muchísimos sitios pendientes, pero espero que esta pequeña selección de lo que yo he conocido os ayude un poco cuando visitéis la capital española. Nosotros volveremos.

No dudéis en comentar cuáles son vuestros sitios favoritos y prometo seguir haciendo posts como estos cada vez que visite diferentes ciudades españolas.

¿Os interesaría un post sobre los mejores restaurantes veganos en Londres o Inglaterra a nivel general?

¡Hasta pronto!

También te puede gustar...

1 comentario:

  1. Muy buen articulo! Completo y preciso. Fui a la mayoria de restaurantes que mencionas y de verdad muy buenos. Saludos :)

    ResponderEliminar