Muffins de arándanos sencillos y rápidos

abril 26, 2017 Mi vida en color verde 2 Comments


¡Muy buenas!

Los que me seguís por Instagram habréis visto un adelanto de esta receta que tenía prometida desde hace un par de semanas: unos muffins de arándanos sencillísimos que están listos en prácticamente 20 minutos. ¿Te animas a prepararlos?



Ingredientes

1 taza y media de avena (pasada por la batidora para convertir en harina)
3 cucharadas de azúcar (yo he utilizado de coco, pero podéis usar de cualquier tipo)
1 cucharadita y media de levadura
Media taza de leche vegetal (de cualquier tipo, yo he utilizado de soja en esta ocasión)
1 taza de arándanos
1 cucharadita de canela
2 cucharadas de sirope vegano (de agave, de arce...el que os apetezca, simplemente dejad a las abejas tranquilas, no queremos miel)

Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC 

En un recipiente, combinamos la leche vegetal con el azúcar, la levadura, la canela y el sirope. Una vez listo añadiremos la harina de avena poco a poco. En caso de que la mezcla quede demasiado espesa podéis añadir un par de cucharadas extra de leche vegetal.

Una vez obtengamos una mezcla espesa pero homogénea, añadimos los arándanos y mezclamos bien para después pasar a nuestros moldes para magdalenas (que podéis encontrar en cualquier tienda baratísimos de precio si los queréis de usar y tirar, en el caso de que no tengáis una bandeja de horno específica). Si usáis la bandeja de horno en lugar de los moldes de papel, no os olvidéis de untar un poco de aceite para que no se os peguen ;) 

Horneamos durante 15 minutos a 180ºC con la bandeja en posición media, ¡y ya tenemos nuestros muffins listos!

Como podéis ver, la receta es extremadamente sencilla, y lo mejor de todo es que podéis preparar una buena horneada para disfrutar toda la semana de ellos. En este caso los he preparado con arándanos, aunque estoy seguro de que aceptarían cualquier otra variación si preferís prepararlos con mantequilla de cacahuete, pepitas de chocolate, etc...

Espero que los preparéis y me contéis qué os han parecido.

¡Hasta la próxima, feliz semana!

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'Alitas' de coliflor al horno

abril 10, 2017 Mi vida en color verde 0 Comments

¡Hola a todos! 

Hoy quiero compartir con vosotros una de esas recetas perfectas para los días en los que el cuerpo nos pide "comida basura" pero no queremos portarnos del todo mal. ¿Qué os parecen estas alitas de coliflor al horno y libres de aceite que simulan las famosas "chicken buffalo wings" americanas? Es más fácil de lo que parece.



Ingredientes

1 coliflor
1 taza de harina (del tipo que queráis, yo normalmente uso harina integral o preparo la mía con copos de avena. ¡A vuestro gusto!)
2-3 tazas de leche vegetal (sin endulzar)
2 tazas de pan rallado o panko (con el panko quedarán mucho más crujientes)
1 taza de salsa (podéis adaptarla a vuestro gusto. Yo uso sriracha rebajada con un poco de tomate, pero podéis usar ketchup, salsa barbacoa...¡lo que más os guste!)
Sal y especias

Preparación

Precalentamos el horno a 180ºC mientras cortamos la coliflor en pequeños trozos o ramilletes similares a los que podéis ver en la foto de la receta.

En un recipiente, combinamos la leche vegetal con la harina. Empezaremos con 2 tazas de leche vegetal y añadiremos una poca más si es necesario para conseguir una mezcla homogénea (depende un poco del tipo de harina que utilicemos. Normalmente, yo suelo utilizar 2 tazas abundantes de leche de soja). Añadimos una buena pizca de sal y especias a nuestro gusto (ajo y cebolla en polvo, perejil, pimentón...). En un recipiente aparte, pondremos nuestro pan rallado.

Y ahora es cuando podemos comenzar nuestro proceso de "empanado o rebozado tradicional". Cogemos los pedazos de coliflor y lo pasamos por la mezcla húmeda, y después por el pan rallado o panko, y a continuación lo iremos colocando en la bandeja para horno (¡muy importante utilizar papel anti adherente!). Repetimos el proceso con todos y cada uno de los ramilletes de coliflor.

Horneamos durante 10-15 minutos a 180ºC con la bandeja en posición media. ¡Cuidado que no se os queme el pan rallado! 

Una vez pasados estos primeros 15 minutos, sacaremos la bandeja del horno y pasaremos todos los pedacitos de coliflor por la salsa que hayamos elegido (¡dejad que se empape bien!) y volvemos a colocarlas en la bandeja para horno, no sin antes espolvorear por encima un poco de pan rallado o panko extra (¡ojo!, no volver a pasar la coliflor por el pan rallado después de la salsa, simplemente echar un toque generoso por encima para darle un toque extra crujiente en la superficie, pero queremos que la salsa se lleve el protagonismo).

Finalmente, volvemos al horno otros 15 minutos a 180ºC (tiempo total de horneado, 30 minutos, en dos fases). Podéis jugar un poco con los tiempos y guiaros por vuestro instinto, ya que dependiendo del tipo de horno puede haber variaciones, pero no deberíais de tener problemas. 

Y con esto...¡listo para comer! Retiramos del horno, emplatamos, ¡y a disfrutar!

Contadme qué os ha parecido y no os olvidéis de etiquetarme en vuestras fotos en Instagram

¡Feliz semana!

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Visita fugaz a Berlín: los imprescindibles

abril 03, 2017 Mi vida en color verde 0 Comments


Que Berlín es una de las ciudades clave en el movimiento vegano actual, no es ningún secreto. Pero cuando estamos desbordados de opciones a veces nos resulta más complicado elegir. Por eso, creo que es interesante haceros llegar una pequeña selección de los sitios que visité en mi paso por la ciudad de tan solo 48h. ¡Allá vamos!

Yoyo Foodworld
Gärtnerstraße 27, 10245 Berlin, Alemania

Antes de nada, dejemos las tonterías. ¡A Berlín hay que ir a ponerse las botas! Al contrario de lo que pensaba, es una ciudad muy barata y una primera toma de contacto en Yoyo Foodworld es más que necesaria. Pizzas por 6 euros, wraps y hamburguesas de todo tipo, postres...el paraíso para los junk vegans.

Nosotros optamos por la hamburguesa de queso y bacon acompañada de una buena ración de patatas fritas. El combo que podéis apreciar en la foto (hamburguesa + patatas) no llega a los 6 euros, y os puedo asegurar que si compartís alguno de los entrantes, sufriréis para poder acabar con todo sin explotar.

Tras esta primera cena y un largo paseo por Berlín, nos fuimos al hotel a descansar...el desayuno del día siguiente prometía...y mucho.

Brammibal's Vegan Donuts
Maybachufer 8, 12047 Berlin, Alemania

Si única y exclusivamente tuvieseis la opción de visitar un sitio en Berlín...no cabe la menor duda. Brammibal's es un verdadero espectáculo. Ni tan siquiera puedo decir que sea una persona apasionada de los donuts, pero el ambiente acogedor de su local y la cantidad desmesurada de opciones y sabores (¡todos veganos!) son dignos de aplauso. Lugar perfecto para empezar el día con un desayuno de los buenos. 

Cuando nosotros lo visitamos, aún no disponían de muchas opciones saladas, aunque si no me equivoco, acaban de extender la carta. ¿Mi consejo? Tengan lo que tengan, lanzaros a por los donuts y no os arrepentiréis. 

¡Ah, muy importante! No es raro que agoten todas las existencias antes de que acabe el día, así que a poder ser, no retraséis la visita para la merienda o para un postre, visitadles a primera hora para disponer de toda su selección ante vuestros ojos.

SOYA - Vietnamese Vegan Kitchen
Falckensteinstraße 36, 10997 Berlin, Alemania

¡Y llegamos a la última parada de nuestra visita! Lo sé, lo sé...pero os había dicho que sería breve. 

SOYA ofrece un menú amplio y diferente. Ambiente acogedor y algo más caro (nada de lo que asustarse). Ideal si os apetece un ambiente relajado y comida más elaborada. Nosotros optamos por unos entrantes a base de spring rolls y dumplings y compartimos dos platos principales. 

Concretamente veréis unos noodles con seitán a la barbacoa que estaban espectaculares...no recuerdo exactamente su nombre, pero si los veis en la carta, ¡lanzaros a por ellos! Lamentablemente, después del súper desayuno a base de donuts, estábamos llenos y sin sitio para el postre.

Aquel mismo día teníamos previsto cenar fuera antes de irnos a descansar y volar de vuelta a Londres la mañana siguiente, pero un problema con los controladores de los aeropuertos de Berlín nos hizo tener que volver al hotel, buscar nuevas alternativas para volver a casa y se hizo el caos...así que terminamos cenando unos snacks y sushi vegano que compramos en un supermercado cercano. 

Uno de los puntos positivos que tiene Berlín (además de la ciudad en sí misma), es que es muy fácil encontrar opciones de todo tipo incluso en los sitios más inesperados (un súper de barrio sin ir más lejos). 

Si tenéis ganas de una escapada a una ciudad que merezca la pena y donde podáis disfrutar comiendo sin preocupaciones, es un viaje 100% recomendado. 

La idea de este pequeño post es que no os volváis locos seleccionando locales en Happy Cow...pero si no os gusta el tipo de sitios que recomiendo, ¡tendréis cientos de opciones más donde elegir!

Espero que os haya servido de ayuda...nos leemos pronto :)

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